23/3/08

JUAN


Era la primavera de 1985, Carlos y yo hicimos un viaje a Guadix. Todavía no teníamos coche y, ni pensamientos de sacarnos el carné de conducir. Era una época de viajar en tren, avión, autocar y cualquier medio de transporte que nos llevase allá donde deseábamos.
Primero llegamos a Granada, nuestra soñada Granada, con sus calles, sus fuentes, sus bares de tapas y sus escondidos lugares que nos transportaban a un mundo lleno de encanto y belleza.
En la Alhambra descubrimos un paisaje desconocido por nosotros en aquella etapa del año. Su aroma y su color eran especiales.
Después subimos a Sierra Nevada y decidimos adentrarnos en ella “campo a través”. Que inconscientes éramos. La nieve y el hielo no nos dejaba ver lo que teníamos debajo de nuestros pies. Pero al final llegamos a la cima. Carlos se reía de las personas que se embadurnaban la cara con cremas. Después descubrió lo útiles que eran pues yo al tener los labios pintados no me pasó nada, pero a el se le hincharon de mala manera.
Cuando llegamos a Guadix el paisaje nos seguía impresionando, pero estábamos limitados a nuestras pequeñas rutas a pie.
Mi primo Juan, con su cordial acogida fue el que nos enseñó a apreciar lo que nos rodeaba. El nos llevó en su pequeño coche a visitar Purullena y los alrededores. Nos enseñó cuevas y lugares más allá de lo que nuestra mirada de viandantes podía alcanzar.
Dios mío, como lo recuerdo. Desapareció aquella época en que los dos corríamos haciendo travesuras por los callejones de San Miguel. Su aspecto delgado, donde se podían contar los huesos de su cuerpo y su cabello pelirrojo. Ahora se había convertido en un hombre, en un padre de familia.
A partir de este momento, cada vez que volvíamos a Guadix, pasábamos agradables veladas con él y su familia. Siempre tenía un momento para nosotros.
Le encantaba contarnos aspectos de la tradición de Guadix. Como para San Antón hacia una carroza de la que en más de una ocasión se llevaba el primer premio. No recuerdo los detalles pero se que eran conmovedores.
Recuerdo en un verano que estuvimos en Guadix el nos pidió que fuéramos a la corrida de toros que se celebraba en Jérez donde él era el carnicero. Le vimos actuar cuando arrastraron a los toros medio muertos al lugar donde él estaba. El se encargaba de rematarlos, despellejarlos y arreglar la carne para los mataderos. Mi falta de costumbre a presenciar estos sucesos me hacían cerrar los ojos en algunos momentos, pero reconozco que era impresionante su agilidad y buen hacer en el trabajo.
Cuando era la época de la matanza, en su coche, con la artesa cargada en la baca y su bombona de butano para rasurar a los cerdos, iba a unos y otros hogares para trabajar con esmero ante la fascinación de quienes le contrataban. Él se bastaba solo para hacer el trabajo de varios hombres y siempre estaba dispuesto a llevarlo a término.
Dicen que cada persona tiene una estrella que le guía, pero en el caso Juan, la suya le abandonó en algún momento, dejándolo desamparado en un mundo turbio e incierto.
Llegó un momento en que Guadix le ahogaba, necesitaba salir para salvarse, vio la esperanza de recuperar lo perdido fuera de la ciudad, lejos, muy lejos. Y así lo hizo.
Hay quien dice que el destino está marcado, otros que el destino se lo labra cada uno. Pero en el caso de Juan, cuando en el nació una nueva ilusión por vivir, su posibilidad de seguir se vio truncada por la maldad de unas personas que le quitaron la vida sin piedad.
No me siento capaz de explicar lo que sucedió. Seguí las noticias de los periódicos y ellos se limitaron a una explicación de los hechos y a una intervención policial magistral que descubrió a los asesinos.
Pero después… ¿qué?
Después de diez años queda la rabia y la impotencia. Queda… su ausencia.

12 comentarios:

María Jose dijo...

Joder....
Como impresiona, después de la emotiva introducción, de la descripción que te hace sentir que casi lo conoces, ...

Siento mucho su pérdida. Siento mucho la violencia de la misma. Siento mucho que exista gente en el mundo capaz de causar tanto sufrimiento.

He llorado por él, y por vosotros. Por esa rabia silenciosa, la impotencia y la injusticia.

Os mando un abrazo y un rayito naranja que le he robado al sol en mi paseo matutino para que os transmita el calor que no puedo haceros llegar de otra forma.

Pum

REVUELTA dijo...

La vida, en su camino, te va dejando heridas que cuestan cicatrizar. Hoy, "un rayito de sol naranja" me ha hecho sonreir. me ha hecho sentir que todavia pueden nacer flores en una tumba que no quiero que quede en el olvido.
Es asombroso poder escribir cosas que tenía muy guardadas y que ahora pueda dar a conocer.
Un beso
Encarna

azagra dijo...

Pues felicidades a las dos por partida doble, a Pum,porque fué su cumple el otro dia,y a ti Encarna por ser tu santo,hoy.
las dos escribís muy bien.
siempre es bueno tener un ratito para pararse y leer cosas que no se encuentran en ningún otro lao.
Que dure,que la vida es breva.
Nos vemos pal salón
au revoir

Anónimo dijo...

Detenidos los dos presuntos autores de un asesinato en Teià

La víctima apareció el 1 de marzo en el torrente de Arolas e, inicialmente, se atribuyó la muerte a un atropello accidental


Tras abandonar el establecimiento, los presuntos autores del crimen acompañaron a Medialdea hasta Teià en el mencionado vehículo, pero al llegar a la zona donde supuestamente se produjeron los hechos, los dos jóvenes intentaron apoderarse del dinero, sin conseguirlo, ya que la víctima opuso resistencia.

A continuación, uno de ellos le arrebató una botella de vino a Medialdea, la llevó consigo durante el viaje y la golpeó a la víctima, que quedó inconsciente. Después de coger el dinero emprendieron la huida, pasando con el coche por encima de Juan Medialdea que murió antes de que fuese localizado por unos transeúntes.

malditos sean

XCAR Malavida dijo...

Joder Encarna, nos dejas siempre sin palabras...
Un abrazo

Sergi dijo...

Ostia Encarna,que relato...Es de agradecer leer estas cosas tan bien escritas.Estoy convencido de que Juan sigue vivo en el recuerdo mas dulce de tu memoria.
Nos vemos en el salón.
Ciao.

Anónimo dijo...

Xcar, como tu bien sabes, la vida nos empuja a mirar hacia delante sin olvidar lo vivido. Ahora me voy a pintar una cosa que tengo entre manos y con la que disfruto mogollón.
Un beso
Encarna

Anónimo dijo...

Sergi, es hermoso compartir vivencias y que no queden en el olvido.
Un beso
Encarna

azagra dijo...

Encarna,dime:
¿¿QUÉ ES ESO QUE TE TRAES ENTRE MANOS??

REVUELTA dijo...

!Uy uy uy! Tiene algo que ver con el metal !A TOPE!

XCAR Malavida dijo...

Jeje, qué ganas hay de verlo ya...
Sigo en marcha, que conste.

barb michelen dijo...
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