29/8/10

NUNCA LLUEVE A GUSTO DE TODOS

A ver como empiezo. Intentaré hacerlo sin ofender a nadie.
Imaginaros una habitación de un hospital, con un ventanal que tiene una vista espectacular al mar. La habitación es compartida por una señora que da a la ventana y mi madre que da a interior.
El primer día que fui, toda contenta dije: subiré la persiana para dar un poco de alegría al lugar. Cual fue mi sorpresa al oir a la señora decirme que no la subiera, que le molestaba la claridad. Así que me conformé, por respeto a ella, a dejarlo todo en penumbra.
Esa mujer, bien entrada en carnes, es muy agradable en la conversación. Tiene 60 años y desde los 37 no ha salido de casa nunca por problemas de salud, lo cual le hace llevar una vida muy peculiar.
Me senté y empecé a hacer juegos de lógica intentando adivinar lo que ponía, pues la poca luz me lo impedía. Me pidió que cerrara la puerta de la habitación, y así lo hice. Al rato me noté que tenía “la piel de gallina” ¡Estaba helada! Me acerqué para ver el termostato del aire acondicionado y estaba a ¡5 GRADOS!!!!!. Intenté subirlo, pero la mujer me dijo: ¡no por favor, que hace mucho calor!
-¡Yo aquí me muero!- Pensé.
Pedí una colcha para mi madre que estaba la pobre fría. Y yo me hacía escapadas escaleras abajo desde un quinto piso para salir a la puerta del hospital y entrar en calor. En ese momento me encantaban los 35 grados del exterior.
Al final no pude aguantar más y en un momento que no miraba subí el termostato a 15 grados. Me traje una chaqueta de casa, pero yo ya tenía un buen resfriado.
Por fin le dieron el alta médica. Imaginaros la alegría que sentí por ella y por los demás.
Ahora la habitación llena de luz y con la vista al mar parece totalmente distinta.
A veces el temor a molestar nos impide hacer lo más coherente.

2 comentarios:

PaNDoRa dijo...

Hola guapa:

Pasaba a saludarte, a ver cómo estabas pasando el verano que ya se nos escapa y a desearte que tu madre se encuentre mucho mejor.

Y sí, a veces, el tener demasiados miramientos no es lo más aconsejado.

Un besote.

REVUELTA dijo...

Pandora, de momento todo marcha bien, aunque a veces saco el "grisque" como dice mi madre, del escorpión. Soy de signo escorpio. Es un genio que me mata por dentro para hacerla reaccionar a ella. La ternura que debiera mostrarle me la llevo a la almohada, donde me da rabia ser como soy.
Me alegra leerte.
Bezitoz