28/3/12

ERES TU


Te miro en el silencio de la habitación. Tus pétalos están más radiantes que nunca. Apuras el agua enriquecida con una aspirina que hace días te puse, me dijeron que así vivirías más tiempo.
Parece que me entiendes: te susurro, te cuento como ha ido el día, me lamento de los que: “donde dije digo, digo Diego”; te hablo de las compañeras, de los amigos, de las cosas hermosas que pasan a mi lado, de la soledad del corredor de fondo, de ti, compañero que estás al otro lado de mi ordenador.   Y tu, sin decir nada, dejas caer un pétalo como lágrima de rocío que inunda una esperanza. ¡Por eso… te quiero!